La Universidad de Aysén celebró Día Nacional de la Ciencia en las Reservas Naturales

Haydée Domic Tomic
Directora Vinculación con el Medio
Universidad de Aysén

 

Seguramente este año quedará marcado por la primera celebración en nuestro país del Día Nacional de la Ciencia, el cual se instituye desde el Congreso Nacional como el primer domingo del mes de octubre. En el año 1995 celebramos desde el naciente Programa Explora-CONICYT la primera Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología, que el 2018 conmemora su vigésima tercera versión que en Coyhaique se inició con una actividad abierta a la comunidad en la Plaza Pentagonal.
La Universidad de Aysén se plegó entusiastamente a estas celebraciones con su cuerpo de científicos del área de las Ciencias Naturales y Tecnología, mostrando la importancia de la conservación de los recursos naturales, realizando una caminata científica en la Reserva Nacional Río Simpson de CONAF a la que asistieron cerca de 80 personas.
La divulgación del conocimiento ha sido una preocupación de la comunidad científica y tiene una larga historia. Una forma de acercar la ciencia al gran público son los museos de historia natural. Entre ellos destaca, el Jardín de Plantas de París, que luego alojaría al Museo de Historia Natural, construido a fines del 1700, en ellos se guardaban colecciones, algunas de las cuales se exhibían al público. Estos museos fueron emulados en todo occidente. En este contexto, en Chile, el año 1830 se fundó el Museo Nacional de Historia Natural, inspirado en esos modelos y con el apoyo del Gobierno de la época.
Por otra parte, los museos de ciencias, distintos a los de ciencias naturales, surgen tempranamente en Europa como el Museo de Ciencias de Londres (1857) y el Museo de Ciencia y Tecnología de Múnich (1905) los que se inician con colecciones de objetos e historia de la ciencia. Un cambio significativo en el concepto de los museos de ciencia se produce con la creación del Exploratorium de San Francisco (Estados Unidos) en 1969, iniciándose una nueva generación de museos que pasan a denominarse centros de ciencia y se acuña el concepto de interactividad. Fuente de inspiración de cientos de centros interactivos existentes hoy en todo el mundo, incluido el Museo Interactivo Mirador (MIM) en nuestro país.
Nuestra región no cuenta con centros de ciencia de carácter interactivo abiertos a todo público, pero cuenta con reservas naturales únicas en el planeta. La Universidad de Aysén, en su compromiso con el territorio y sus comunidades, decidió celebrar precisamente en una reserva natural este primer Día Nacional de la Ciencia. Sus científicos prepararon distintas “estaciones” dentro de la Reserva Río Simpson, para poder explicar en terreno los aspectos más singulares del lugar a las familias, niños, adultos y jóvenes quienes con mucho entusiasmo se plegaron a la invitación de nuestra casa de estudios.
Nuestro desafío como casa de estudios regional es continuar difundiendo las ciencias y el conocimiento. Nuestros científicos han mostrado un gran compromiso con las comunidades para entregar los conocimientos que desarrollan en nuestro territorio; se han volcado a participar en este tipo de actividades en distintas comunas y localidades, visitando colegios y liceos, entre otros.
“Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”, nos recuerda la Declaración de los Derechos Humanos en su artículo 27.
¡Sin duda, un gran desafío para la Universidad de Aysén!

 

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