Conducción en Época Invernal: Evaluación, Anticipación Y Prevención

General Rodrigo Herrera Torres
Jefe XI Zona de Carabineros Aysén

 

Cuando restan ocho días para el inicio de la estación invernal, la presencia de un sistema frontal con características polares, se ha traducido en bajas temperaturas que en los últimos días han alcanzado los -8°C, lo que hasta el momento ha derivado en diversos impactos y trastornos producto -muchas veces- de no adoptar los resguardos necesario frente a los efectos propios de esta condición.
Sabido es que el clima adverso siempre es un factor de riesgo para el desarrollo de nuestras actividades cotidianas ya sea al interior del domicilio, al momento de la conducción o en la realización de otras actividades.
La acumulación de hielo en las vías y lo resbaladizo de la calzada, deriva en una pérdida de control por parte de los conductores, ocasionando patinazos ante intentos de frenadas bruscas producto de la falta de adherencia.
Se trata en definitiva de situaciones que podemos evitar para prevenir accidentes, a través de una conducción segura y a la defensiva, permitiendo contar con el tiempo y la distancia para anticiparnos ante alguna eventualidad y poder reaccionar de manera apropiada evitando una pérdida de control del móvil.
La presencia de hielo en la vía suele ser tan resbaladiza como el aceite y puede significar la pérdida de control total -independiente de las ayudas electrónicas que pueda disponer el vehículo- condiciones de adherencia que se reducen de manera crítica con la nieve, luego que bajo esta se suelen formar placas de hielo que reducen la adherencia.
Cuando las temperaturas se sitúan por debajo de los 7°C, comienzan las complicaciones, dado que los neumáticos se enfrían y pierden sus prestaciones, esto porque la temperatura del neumático es fundamental para la adherencia y la seguridad.
Si las condiciones se tornan adversas es necesario reducir -en la medida de lo posible- el uso de cambio de marchas y utilizar marchas largas con la finalidad de transmitir menor potencia a las ruedas, posibilitando una mejor maniobrabilidad.
Ante la presencia de hielo, es recomendable utilizar neumáticos con clavos, cadenas metálicas o de tela.
Los frenos deben ser activados con suavidad o en su defecto utilizar el freno motor, junto con maximizar la distancia respecto de otros vehículos, luego que estas condiciones requieren de una distancia mayor para detener el móvil, mejorando las condiciones de agarre y traccionar mejor, haciendo más efectivo el frenado y conservando la estabilidad del coche.
Durante los desplazamientos -atendidas las condiciones climáticas- resulta fundamental que el conductor deba anticiparse visualmente a lo que puede ocurrir o buscar la salida de la curva, evitando frenar en estos lugares o con el volante girado.
Resulta pertinente resaltar la importancia de tomar conciencia acerca del riesgo propio y ajeno que implica el conducir un vehículo ya sea de uso particular, destinado al transporte de pasajeros o de carga.
En muchos de los casos, se suele manejar sin tener presente las normas viales, sin respetar de manera adecuada a los peatones, a los ciclistas; a menudo usamos teléfonos celulares mientras conducimos y los ocultamos cuando observamos a un Carabinero de tránsito cerca, engañándonos a nosotros mismos, inconductas que pueden desencadenar en un accidente, en un segundo de distracción, riesgo que se ve acrecentado en las condiciones climáticas que por estos días se registran en la región.

 

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