La nieve como el sustento de las cuencas

Cristian Mattar B.
Académico
Universidad Aysén

 

En los últimos días hemos visto que la mayor parte de nuestro país ha sido testigo de un fenómeno de nevadas. Sin embargo, se han mencionado escuetas y pocas cifras sobre la altura de nieve caída. De hecho, en el consciente colectivo de nuestra sociedad sigue presente el “antes nevaba más que ahora”, aunque resulta sumamente difícil demostrar dicha aseveración debido a la escaza o nula disponibilidad de datos de cobertura y altura de nieve en Chile y en particular en la región de Aysén.
La superficie cubierta por nieve es un componente esencial dentro del ciclo hidrológico representando un reservorio de agua dulce y cuyo derretimiento alimenta la mayor parte de los ríos que existen en la Región de Aysén. En el actual escenario de calentamiento global, las zonas de alta montaña pueden incrementar la temperatura disminuyendo las reservas, variando el caudal de los ríos, generando un importante efecto en la disponibilidad de recursos para hidroenergía y todas las actividades turísticas que se desarrollan en torno a ellos. Por lo tanto, es necesario monitorear las coberturas de nieve y analizar su variabilidad en relación a los actuales y futuros escenarios de calentamiento global para determinar el impacto en cada una de las cuencas de nuestra región.
En el marco del compromiso regional de la Universidad de Aysén, a través de sus fondos internos de investigación y tutoría con la Universidad de Chile, se está actualmente desarrollando el proyecto: “Variabilidad altitudinal de la línea de nieve en la cuenca del Río Aysén como respuesta al cambio climático”. Los primeros resultados de este proyecto fueron ya publicados este año en la revista internacional Water, demostrando que la superficie de nieve está disminuyendo a una tasa de 20 km2 de cobertura nieve por cada año en la cuenca del río Aysén, la más poblada de la región. Estos resultados se obtuvieron mediante una compilación histórica de imágenes satelitales diarias con más de 17 años de capturas obtenidas desde misiones espaciales de la NASA. Pero, ¿Qué impacto podría tener esta disminución de la cobertura de nieve? Básicamente, la principal consecuencia está ligada a un cambio sustancial en el caudal de los ríos, donde el predominio nival podría ser modificado por las precipitaciones líquidas, afectando el consumo humano y el uso productivo del agua. Por lo tanto, para complementar los datos satelitales y generar información aún más precisa para las autoridades, durante este año, la Universidad de Aysén instalará diversos dispositivos para el monitoreo de nieve, los cuales se sumarán a los esfuerzos que ha comenzado en diciembre pasado la Dirección General de Aguas, al instalar la primera estación de monitoreo de nieve en cerro El Fraile. Todos estos esfuerzos incrementarán la red de monitoreo hidrometeorológico de nuestra región, la cual nos permitirá cuantificar posibles variabilidades climáticas y cómo estas nos afectarán en nuestra actividad cotidiana.

 

*Las opiniones vertidas por los columnistas, son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente el pensamiento de este medio.

Columnas

Leave a Reply

*